lunes, 3 de marzo de 2014

La Pampa Gringa, de Alcides Greca (1936)



«El primer reto lo recibió del Tenedor de Libros, un italiano corpulento y barrigón, con una cabeza que brillaba como huevo de avestruz.
- Ma... ¿dica? ¿Per qué no se quedó en Galicia? ¿Osté se cré que la cosa aquí le yaman del mismo modo?
- No sé, señor.
- ¿Qué purquería e eso que apuntó a la cuenta de Monchutti? ¿Qué quiere decir frejole? ¿Qué son frejole al idioma de lo gayegue?
Andrés interviene amablemente:
- Tenga cuidado, Chiudín . . . Que no lo oiga don Fernando. Acuérdese que él es de allá.
- Ma... Bueno. Que dica éste qué son frejole.
- Serán papas... -apuntó Andrés, por si pegaba.
Antoñico transpiraba. Se acercó a uno de los cajones. Regresó con una muestra.
- Esto...
- ¡Vea que gayeguite sunso! ¡Esto sun puroto! ¡Pero qué stúpico son lo gayegue! ¡Le yaman frejole a lu puroto!  A ver si me aprende prontito a hablar en el cristiano.»

Greca, Alcides, Pampa gringa. Santiago, Ediciones Ercilia, 1936.


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