martes, 6 de enero de 2015

Condición del extranjero en América, de Domingo Faustino Sarmiento



«¿No basta que los italianos europeos hablen entre sí su lengua, sino que sus hijos que van a ser nuestros conciudadanos futuros sean también iniciados en una jeringonza que se reduce a acabar en i las palabras que acaban en o? Decía un Rovere que el objeto era que los hijos diesen a sus viejos padres después de salir de la escuela el gusto de oír la lengua de Dante, y creemos que ésta es la mejor razón.  Los italianos que vienen en general no hablan italiano sino el dialecto genovés,  el veneciano, el napolitano, y es bueno que sus hijos les enseñen italiano.»
Sarmiento, Domingo Faustino. El Diario, 1 de mayo de 1888.


«Nuestros padres, sin distinción de origen,  preguntaron al general Paz: -¿Puede defenderse la plaza? Y el general contestó: -Si me ayudan, la cosa es hecha. -Pues defenderemos nuestros hogares, contestaron a una ingleses, franceses, italianos, etc. Todavía no había aparecido el tipo bachicha para preguntar ¿a cómo se paga la sangre?
[...]
Pues eso es del bachicha en América.  Adviértase que el Paddy es ciudadano americano, y la Irlanda no es nación.  El otro día llamábamos bárbaro a un diarista y gustónos la reminiscencia clásica de Gioberti que se empeñó para moverse a ser nación a los diversos reinos de Italia, en hacerles adoptar la división grecorromana del mundo en griegos y bárbaros.  Después que alemanes, franceses y españoles eran bárbaros,  hemos visto por las contestaciones que bárbaro aplicado a nosotros, era simple inspirador de bachicha, pues toma el epíteto con tierra y todo, y lo trae a América Il primato italiano de Gioberti.»


Sarmiento, Domingo Faustino.  Condición del extranjero en América.  
Obras Completas, XXI.  Buenos Aires: Editorial Luz  del Día, 1953.


Ignacio Baz, Retrato de Sarmiento durante su exilio en Chile (1850 aprox.).
Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires).

2 comentarios:

  1. ¡Muchas gracias, Ana! La verdad es que nuestra historia es interesante. Y tenemos mucho para "re-descubrir". Un abrazo.

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